Tras más de una década de luchas y movilizaciones emancipatorias (mareas feministas internacionales, autodeterminación trans transversal, levantamientos indígenas y estallidos populares, movimientos destituyentes como la larga primavera árabe o las tomas de plazas, Black Lives Matter, etc.), vivimos un momento contrarrevolucionario, de rearme bélico, extractivismo desbocado y restauración patriarcal. Cada vez más zonas del planeta son construidas como zonas de sacrificio, laboratorios de la gobernanza securitaria y necropolítica y cada vez más poblaciones son tratadas como desechables. La lógica de la guerra permanente nos obliga a correr en la oscuridad, ensordecidas por el tronar de las bombas materiales y simbólicas. Pero es justo en momentos como este que debemos encontrar espacios de reflexión y análisis. Nos proponemos mapear a nivel trasnacional las formas de esta contraofensiva para producir conceptualizaciones y diagnósticos sobre la alianza entre neoliberalismo y fuerzas supremacistas y patriarcales y encontrar la vía de salida al horror, afirmando la potencia de vida, nuestras capacidades de tejer y sostener otros mundos.