Hablemos de Ecuador, es la consigna que circula entre nosotres los últimos días. Sabemos que desde hace algunos años el país vive una profunda crisis social convertida en un estado de guerra. Su última escena ha sido el paro nacional convocado a finales de septiembre de este 2025 y la brutal represión con la que ha sido contestado. Desde la necesidad de comprender mejor las noticias que recibíamos de un lado del Océano al otro, conversamos con nuestra compañera Andrea Aguirre Salas del colectivo Mujeres de Frente. En su lúcido análisis describe la realidad de la producción de un proletariado de la violencia como estrategia de las élites oligarcas nacionales comprometidas con el extractivismo minero, el narcotráfico y otras formas transnacionales de producción de capital entre lo legal y lo ilegal. Pasando por analizar el reparto de roles adjudicados entre los países de la región, las provincias de Ecuador y los cuerpos jerarquizados según los ejes de género, clase y racialización, nos trae una visión colectivamente amasada de cómo comprender esta realidad en clave feminista y antirracista. La resistencia tiene un carácter ancestral a la vez que se nutre de la aparición de otros lenguajes, hasta de nuestros balbuceos. Los diálogos que tensan el pensamiento, la memoria de las revueltas y la fe en el ritmo del pueblo se convierten en fuerza colectiva que nos invita a creer en un futuro otro en medio de tiempos difíciles.