Estamos en guerra, América Latina está en guerra, en El Salvador, Argentina, Brasil, Perú, México, Guatemala… pero no como nos dice el gobierno o el neoliberalismo autoritario, sino como arma de aniquilación y sometimiento de la vida común, como dispositivo de fractura y normalización del sacrificio humano y natural para el beneficio de los que hoy ocupan el poder y organizan la acumulación por todos los medios necesarios.








