Lanzamiento de campaña de la Candidata de Sin Papeles. Foto: Rita María Habib

Por Rafaela Pimentel (Territorio Doméstico) y Marta Malo (La Laboratoria)

La Candidata Sin Papeles nace en Bélgica en 2024 a partir de una alianza entre mujeres con y sin papeles. Tras el rostro collage de esta candidata ficticia a las elecciones municipales se encuentra una veintena de mujeres que explora colectivamente las posibilidades artísticas de reclamar el espacio público contra la criminalización de la migración y por la libre circulación de las personas.

Supimos de su existencia cuando una pequeña comitiva belga visitó la Escuela de Formación Política de la colectiva de trabajadoras de hogar Territorio Doméstico en 2024. Ese mismo año, un nutrido grupo de integrantes de Territorio Doméstico devolvió la visita, para compartir con colectivas de sin papeles en Bruselas sus herramientas de arte para la lucha, entre el cabaret feminista y el teatro del oprimido.

Desde entonces, una intimidad transnacional teje ambas colectivas, donde el compromiso militante se mezcla con la convicción de que las dimensiones sensibles que el arte moviliza son fundamentales para luchar por una vida que merezca la alegría de ser vivida. Tras dos años de encuentros y conversaciones de ida y vuelta, tuvimos ocasión de hacerles una entrevista en profundidad. Queríamos traer al contexto hispanohablante la historia de la Candidata Sin Papeles, las prácticas y los horizontes que la sostienen.

En una calurosa tarde de verano, saltando entre lenguas y pantallas de móvil, conversamos con Henriette Essami-Khaullot, Anna Rispoli y Nina Ferrante, tres de las personas que crearon la Candidata Sin Papeles. Henriette es escritora, formadora y dramaturga, además de portavoz de La Coordination des Sans-Papiers de Belgique. Trabaja desde hace años en la creación de espacios autogestionados de acogida y de vida, desde donde produce análisis e investigaciones sobre las realidades cotidianas de las personas sin papeles como ella. Anna Rispoli y Nina Ferrante, por su parte, son dos artistas-investigadoras italianas con base en Bruselas. Ambas exploran la frontera entre la creación artística y la acción política, a partir de un hondo compromiso con la justicia migratoria y la redistribución de recursos. La conversación no hubiera sido posible sin la paciente traducción de nuestra amiga y aliada Anouk Devillé.

 

Rafaela Pimentel y Marta Malo. Nos gustaría empezar esta entrevista con una pregunta muy sencilla: ¿quién es la Candidata Sin Papeles? ¿En qué contexto nace?

Anna Rispoli. La Candidata Sin Papeles es un personaje ficticio, pero también real, porque es una composición de varias personas de carne y hueso, mujeres sin papeles que viven en Bélgica en este momento y que participaron en la creación de esta figura en septiembre de 2024, con motivo de un taller sobre la toma de la palabra en el espacio público. El espacio público deja fuera temas importantes de la vida y deja fuera también a muchas mujeres, en particular, a las mujeres migradas y a las personas que se encuentran en situación irregular. Sin embargo, seguimos llamándolo espacio público, como si fuera para todo el mundo. El taller giraba en torno a esta paradoja. Nos preguntamos cuáles son las razones por las que ciertos temas quedan fuera, pero también ciertos cuerpos y ciertas palabras. Al mismo tiempo, el taller quería ser un ejercicio práctico, donde varias mujeres escribieran discursos, explorasen su voz, tomasen la palabra en público, a pesar de los mecanismos de exclusión sistemática que sufren.

En ese mismo momento se celebraban las elecciones municipales en Bruselas y se nos ocurrió que lo más concreto que podíamos hacer era dar vida a un desfile político en el que presentar una nueva figura, la primera Candidata Sin Papeles de Europa. Creamos el rostro de esta candidata a partir de un rompecabezas de las mujeres que participaron en el taller. Estas mismas mujeres escribieron sus discursos. Incluían cinco puntos sobre los que las personas sin papeles, en particular las mujeres, tienen un conocimiento muy profundo, muy preciso y muy inteligente. En los discursos se hablaba del derecho a la vivienda y del derecho a la salud, ambos conectados en la idea de unas condiciones dignas de vida. Se habló también del derecho a la educación y, con él, la posibilidad de mantenerse al día, de formarse profesionalmente en las diferentes etapas de la vida. Se incluyeron también derechos más específicos, como el derecho al afecto y, concretamente, el acceso a la reproducción asistida para las personas sin papeles. A menudo las mujeres inmigrantes dedican muchos años de su vida, los mejores años, al cuidado de personas de otras familias. Si, a cierta edad, desean tener un hijo, sería justo que pudieran acceder a la misma atención sanitaria a la que tienen derecho las mujeres europeas.

Henriette Essami-Khaullot. El quinto punto tenía que ver con el proceso de regularización, con el laberinto burocrático que tenemos que atravesar, una verdadera carrera de obstáculos, interminable, llena de requisitos y pruebas de “integración”, para acceder a los derechos más fundamentales.

AR. Todo esto tomó la forma de un desfile público, de una feria política. Cortamos el tráfico en un puente e instalamos una pasarela sobre la cual un grupo de unas 15 o 20 mujeres escenificaron el lanzamiento de la campaña electoral de la Candidata Sin Papeles. Territorio Doméstico nos había visitado poco antes, así que su pasarela fashion fue una inspiración muy importante para nuestro desfile. Para nosotras es clave pensar siempre en términos de hibridación e inspiración mutua, con colectivos como Territorio Doméstico y, más en general, con otros muchos referentes de la lucha feminista, antirracista y decolonial.

Además del desfile, desplegamos una campaña gráfica por toda la ciudad. Eran carteles electorales clásicos, con caras y eslóganes, a favor de la regularización. Tuvimos la oportunidad de dar varias entrevistas a medios locales, salimos en la televisión y generamos un momento de visibilidad para la causa de la regularización de las personas sin papeles desde el punto de vista de las mujeres, que es un poco el espíritu principal que anima nuestra acción. Hubo personas que querían votar por la Candidata Sin Papeles, pero no se podía porque era un personaje ficticio.

HEK. Es importante decir que, al principio, el objetivo del taller era trabajar sobre el concepto del amor: cómo se utiliza el amor para expropiar el trabajo de las personas y, en particular, de las mujeres sin papeles. Pero coincidió con la campaña electoral y nos dimos cuenta que, en el debate político, las personas indocumentadas solo aparecían como amenaza, como peligro para la sociedad. Queríamos cambiar esta perspectiva y trabajar en herramientas de visibilidad y de expresión.

Como habíamos arrancado con la cuestión del amor y del trabajo de las mujeres indocumentadas, nos preguntamos qué papel tenían en el debate público los cuidados, el amor, el corazón. ¿Cómo sería la ciudad de Bruselas si a la hora de diseñar las políticas municipales partiéramos de las necesidades de las personas más vulnerables y de quienes las cuidan, en muchos casos mujeres sin papeles? ¿Y quién mejor que una mujer sin papeles, sin acceso a la vivienda, para gestionar la emergencia colectiva existente con respecto a la vivienda? ¿Cómo se podría replantear la cuestión de la violencia contra las mujeres al margen de los debates securitarios? ¿Y cómo sería un proceso de regularización diseñado desde el punto de vista de las personas atrapadas en laberintos administrativos?

El momento del desfile fue muy potente, pero luego la Candidata, con todo el material y los discursos que preparamos para ella, se convirtió en una herramienta a disposición de los colectivos que querían utilizarla. Esto es clave: más allá del momento electoral, el taller fue una ocasión de escribir juntas discursos y profundizar en muchas cuestiones.

Lanzamiento de campaña de la Candidata de Sin Papeles. Otoño 2024. Foto: Rita María Habib

RP/MM. ¿Cuál es la historia de las numerosas mujeres indocumentadas que hay detrás de la Candidata Sin Papeles?

HEK. Ha habido una cierta tendencia por parte de diferentes actores, ya sean artistas, asociaciones, etc., a homogeneizar los relatos y las historias de las personas sin papeles a través de toda una serie de clichés. Hemos luchado y seguimos luchando contra esta homogeneización, poniendo de relieve la diversidad de trayectorias, la diversidad de personalidades y la riqueza que aporta cada quien. Cada mujer tiene su propia historia. No obstante, hay que reconocer también que hay una historia de fondo en la que nos reconocemos todas las mujeres que participamos en la creación de la Candidata Sin Papeles, una historia compartida en la que cualquier mujer indocumentada puede encajar: porque las dificultades sobre el terreno se parecen y los mecanismos de opresión y las injusticias se parecen, tienen raíces comunes, que son el colonialismo, el capitalismo y el patriarcado, por citar algunas.

AR. En el grupo de 15 o 20 personas que trabajó en la Candidata Sin Papeles había muchas diferencias: de personalidad, de idioma, de cuerpo, de experiencia, de sabiduría, de energía, de edad… había mujeres desde los 25 hasta los 75 años. Algunas habían podido estudiar, mientras que otras apenas habían tenido acceso a la educación formal. Había diferencias en cuanto a la violencia vivida, en la familia o en los círculos íntimos. Algunas tenían una conciencia feminista muy fuerte, mientras que otras recelaban del feminismo porque entendían que las ponía en guerra contra los hombres. A pesar de las muchas diferencias, primaban los puntos en común. Todas se veían obligadas a realizar trabajos precarios y feminizados: mucho trabajo de cuidados, de cocina, turnos de noche, trabajo de limpieza y cocina como “voluntarias” en asociaciones. Aclaro que, en Bélgica, existe una figura muy particular de “voluntariado”, que es remunerado, un máximo de 40 euros al día: es el único trabajo al que pueden acceder las personas sin papeles. A menudo las asociaciones mantienen una relación un tanto ambigua con las personas sin papeles que contratan. Así que el suelo común eran las condiciones materiales en las que se encontraban todas.

Lanzamiento de campaña de la Candidata de Sin Papeles. Otoño 2024. Foto: Rita María Habib

RP/MM. En el contexto de creciente criminalización de las migraciones, ¿qué incidencia creéis que tuvo la Candidata Sin Papeles, con su discurso por la justicia migratoria?

HEK. Es una cuestión bastante compleja, porque vivimos en Bélgica y aquí la extrema derecha, como en casi toda Europa, ha acabado por instalarse en el Gobierno con medidas muy duras contra las personas migrantes. Así que, desde una perspectiva militante racional podríamos decir que hemos fallado como movimiento. Vivimos en un régimen que tiende hacia el autoritarismo, hacia el fascismo. La criminalización de las personas sin papeles siempre ha formado parte del panorama político belga, pero desde la pandemia se ha acentuado. Se nos considera el peligro por excelencia y se aprovecha cualquier suceso aislado para magnificar la conexión entre inmigrantes sin papeles y delincuencia.

Si analizamos las imágenes de los medios de comunicación y las que transmiten los políticos, es llamativo que siempre aparecen varones solos. Como mujer migrante sin papeles muchas veces me he preguntado por qué nosotras no estamos representadas en estos discursos. Pero claro, a las mujeres y a los niños se nos suele considerar sujetos vulnerables y es más difícil criminalizarnos. Al final pareciera que, entre la población migrante, no hay mujeres, no hay infancias, solo hombres peligrosos que te lo van a quitar todo.

Esto supone una doble o triple invisibilización: hay una invisibilización de las realidades de la vida, hay una invisibilización de las razones que llevan a las personas a marcharse y hay, sencillamente, una invisibilización de la persona como ser humano, que trabaja, ama y teje vínculos con las mujeres, los hombres y los niños de su alrededor. Hay, por lo tanto, una deshumanización de las personas migrantes que cortocircuita la empatía hacia ellas y legitima políticas muy crueles.

La realidad sobre el terreno, por supuesto, es todo lo contrario: no solo no somos peligrosas, sino que estamos en peligro. Vivir sin papeles, sin acceso a la asistencia sanitaria, sin acceso a la vivienda, es peligroso. Vivir en la calle siendo mujer, siendo un niño o una niña, te expone a un peligro terrible. Estamos además sometidas a la violencia de actores políticos muy peligrosos, que enfrentan a unas personas contra otras, que enfrentan unas realidades contra otras, que buscan siempre chivos expiatorios, sobre todo en el momento electoral. Tenemos un gobierno que representa un peligro y que se mantendrá en el poder durante al menos cuatro años, que no es poco.

A través de la Candidata Sin Papeles pudimos presentarnos en el espacio público como lo que somos: personas como cualquier otra, con conocimientos, con familias, con vidas como la de tanta gente trabajadora. Es muy triste tener que subrayar todo lo que aportamos a la sociedad, como si nuestro derecho a estar aquí estuviera exclusivamente relacionado con nuestra utilidad para la sociedad, cuando la libertad de circulación debería ser un derecho fundamental de todas las personas. Y resulta extraño tener que pedir acceso a derechos fundamentales, cuando deberían ser la base de la vida en común.

Nina Ferrante. Siempre existe la tentación, al hablar de los derechos de las personas migrantes, de subrayar sus aportaciones positivas a la sociedad, pero para nosotras ese no es el camino. La cuestión de la justicia migratoria es más bien que las fronteras no tienen razón de ser, porque la pobreza o la vulnerabilidad de las personas en algunos países es consecuencia directa de la colonización y del saqueo de los Estados occidentales actuales. La gente viene huyendo de condiciones económicas, bélicas o climáticas de las que Occidente es mucho más responsable que otros países.

Esta es mi respuesta, pero la Candidata Sin Papeles da una respuesta mucho más afirmativa, porque nace de la inteligencia, del conocimiento y de la competencia de las mujeres sin documentos.

 

Lanzamiento de campaña de la Candidata de Sin Papeles. Otoño 2024. Foto: Rita María Habib

RP/MM. ¿Qué puede decir la Candidata Sin Papeles a las personas con pasaporte belga o europeo?

HEK. Muchas veces se utiliza a las personas sin papeles como coartada. Escuchando los discursos de algunos políticos belgas, me gustaría preguntar al ciudadano belga medio: “si todas las personas indocumentadas, migrantes o de origen extranjero, abandonaran el territorio belga, ¿estás seguro de que se acabarían todas las opresiones o las injusticias?”. Evidentemente no. Si nos eliminaran, otra categoría de personas consideradas débiles ocuparía nuestro lugar, sería la “gangrena” a la que se le achacarían todos los males. Si todo el mundo pudiera verse reflejado en ese lugar que ahora ocupamos las personas sin papeles, entendería que nuestra criminalización es, de hecho, una señal de alarma de lo que le puede pasar a cada vez más categorías de personas. Y que hay una continuidad entre nuestra criminalización y el recelo con el que se mira, por ejemplo, a las personas jubiladas, desempleadas o que viven de prestaciones sociales.

Por eso es tan urgente, tan necesario, formar alianzas. En mi situación, como activista sin papeles, como mujer negra, como madre soltera, son evidentes todas las alianzas que es necesario crear. Para mí es fundamental salir el 8 de marzo, el 1 de mayo, marchar por Palestina, marchar por la salud, por la educación, por el clima. Pero es triste descubrir que una manifestación por los derechos de las personas sin papeles apenas convoca a 5.000 personas.

AR. La Candidata Sin Papeles es también una herramienta para romper con la tendencia izquierdista y bienpensante a maternalizar las causas. Las mujeres sin papeles son vulnerables, sí, están en peligro, sí, pero viéndolas sobre el escenario, lanzando la campaña, expresando con fuerza sus opiniones en sus propios términos, era posible mirarlas bajo una nueva luz.

Al mismo tiempo, la Candidata era la expresión de una alianza entre colectivos de artistas y grupos de mujeres sin papeles. Para impulsar el discurso sobre la justicia migratoria hace falta una fuerza que se extienda más allá de las mujeres directamente afectadas, más aún desde que ha llegado la extrema derecha al poder. Hay personajes públicos y profesionales que tienen mucha influencia, pero que, en mi opinión, no están dispuestos a salir de la dinámica individual en la que están encerrados para poner esa influencia al servicio de la lucha. La Candidata Sin Papeles es una manera de poner la fuerza simbólica que tenemos como artistas al servicio de la lucha por la justicia migratoria. Y de interpelar a otras personas a hacer lo mismo.

NF. Cuando Giorgia Meloni en Italia o Ursula von der Leyen en la Unión Europea defienden la economía de guerra y la militarización de las fronteras lo hacen en mi nombre, para proteger a personas como yo, a las mujeres, a las personas queer. Por eso, como feminista y como ser humano en esta sociedad, siento la responsabilidad de decir «no en mi nombre». Quiero traicionar a esta sociedad y este vínculo de privilegio que tengo con la blancura, con el colonialismo y con todas las ventajas que me da tener un pasaporte europeo. A veces esta responsabilidad significa también dar un paso atrás para apoyar la autoorganización de las mujeres migrantes o dar dos pasos adelante para proteger a las hermanas que en un momento como el que estamos viviendo corren un doble peligro. La criminalización que viven es algo que nos interpela como feministas, como activistas, como ciudadanas.

Si pensamos en términos de capitalismo, de patriarcado, la guerra, la sequía o el despojo no suceden en un país lejano, sino en este mismo planeta, en el que todas estamos interconectadas. Y eso nos obliga a hacernos cargo. No es negar las diferencias que puedan existir entre nosotras, sino reconocer que, por ejemplo, cuando militamos en movimientos que son completamente blancos, estamos reproduciendo la blanquitud y el colonialismo de nuestras sociedades. Nos toca responsabilizarnos y ponernos manos a la obra para deshacer esa blanquitud.

 

Manifestación ante el Parlamento Europeo en protesta contra las políticas de la UE y el trato hacia las mujeres sin papeles. 9 de diciembre de 2025. Foto: KTE

RP/MM. Habláis de lucha, de cuidados y de gozo y de hecho así es como se llama la iniciativa que lanzasteis en 2025, después de la Candidata Sin Papeles: struggle – care – joy. ¿Cómo se interrelacionan estas tres palabras en vuestra práctica?

HEK. En las condiciones de peligro bajo las que vivimos las mujeres sin papeles, es crucial saber cómo darnos energía: energía para volver a tomar las riendas de la situación, para crear una nueva dinámica de movimiento que sea eficaz, para aprender de nuestras victorias y nuestros fracasos, para afrontar con honestidad los pros y los contras de nuestra lucha. Y ahí, propuestas como la de la Candidata Sin Papeles son importantes, porque nos dan herramientas, nos dan algo de poder, nos permiten reapropiarnos del espacio público, profundizar en nuestra conciencia política, consolidarla con las demás.

AR. A mi juicio, existe últimamente una hipersensibilidad en el activismo desde la cual se hace mucho hincapié en los límites en términos muy individuales: «no, esto me confronta demasiado con mis traumas, tengo que dar un paso atrás para que mi activismo respete mis límites». Creo que la época exige justamente lo contrario, superar un poco los límites, porque hay cierta urgencia por actuar juntas. Pero por supuesto tenemos el deseo de hacerlo con gozo: que los momentos de lucha sean lo más energizantes posible. Como personas, pero sobre todo como colectivo, como grupo.

Prestamos mucha atención a los diferentes temperamentos, para comprender qué es lo que da alegría a cada una y qué se puede compartir como alegría. A algunas nos encanta bailar, cantar. A veces improvisamos un karaoke. O nos damos tiempo de silencio para escribir. O bien organizamos momentos de conversación en parejas, más íntimos, donde las más tímidas entre nosotras logran expresar cosas que no pueden expresar en grupos grandes. Hay alegrías explosivas, chispeantes, alegrías volcán, como la de Territorio Doméstico, que es una alianza transnacional fundamental para nosotras. Hay alegrías más íntimas, más dulces. Hay diferentes colores en todas las alegrías, porque somos realmente muy distintas. Pero la alegría es una energía de referencia, para mí y creo que también para la Candidata.

Los cuidados son también centrales. No es que digamos que lo hacemos todo bien y que conseguimos cuidarnos unas a otras siempre. A veces nos distraemos y no lo conseguimos. Pero el intento es cuidar también los aspectos que se salen de los momentos formales de lucha colectiva, política, representativa y feminista. Por ejemplo, se plantea la pregunta: ¿cómo apoyar a las compañeras que necesitan ocupar una casa para poder vivir? Eso no siempre es alegre ni energizante, pero responde al cuidado. Se trata de un cuidado recíproco de las condiciones materiales en las que se vive. Se trata de reconocer las diferencias que existen entre nosotras y tratar de cuidarnos un poco unas a otras en relación con ellas.

Por último, la lucha es el horizonte. Consiste realmente en pasar del yo al nosotras. A la pregunta por qué podemos hacer juntas y cuánto más fuertes nos hace estar juntas.

NF. Nosotras hablamos de un esfuerzo por la utopía: en este momento en el que el fascismo global nos impide ver un futuro, en que atravesamos momentos muy duros, muy difíciles, hay que tratar de ver lo que aún no está ahí, confiar en el futuro, saber que hay horizontes más amplios que nosotras y que, más allá de las fronteras, hay hermanas que han emprendido la misma lucha, en otros lugares y antes que nosotras, hermanas que son una fuente de energía, de sabiduría, de amor.

Otra dimensión conectada con esto es la legitimidad que nosotras damos a la experiencia de cada una en el discurso político, cuestionando la escisión entre un plano y otro. Seguimos la invitación feminista a vincular estas dos cosas y ponemos mucho empeño en las herramientas: herramientas que nos permitan comprender que la opresión de mi compañera es la misma que la mía; herramientas que nos ayuden a poner a disposición de las demás nuestro conocimiento, nuestra capacidad, nuestra experiencia; herramientas para recuperar la legitimidad en el espacio público, no solo a través de la palabra.

 

Alliance des F.O.R.T.E.S. Visita de Territorio Doméstico a Bruselas. Mayo de 2025. Foto: Rita María Habib.

RP/MM. Esta conversación forma parte de una serie de entrevistas que estamos realizando a compañeras de diferentes latitudes. Para nosotras, es un modo de practicar el internacionalismo, empezando por construir proximidad entre nosotras, a través de las fronteras. Así que para terminar nos gustaría preguntaros: ¿qué es el internacionalismo para la Candidata Sin Papeles?

HEK. Para responder a esa pregunta, me gustaría antes que nada poner sobre la mesa la doble dimensión que vivimos las mujeres migrantes: somos conscientes de la situación que encontramos aquí, pero al mismo tiempo somos conscientes de los retos que hay detrás de nuestro recorrido migratorio, de lo que nos empujó a abandonar nuestros países y de lo que sigue ocurriendo allí. Desde ahí vemos muy claramente que nuestras luchas no son aisladas, aunque las injusticias o las opresiones que vivimos se manifiesten de manera diferente, en Bruselas o en Dakar.

La precariedad de una mujer sin papeles y sin casa aquí en Bélgica y la de un pescador en Senegal que, desde hace meses o desde hace años, no puede alimentar a su familia porque el mar ya no le proporciona lo necesario para comer es diferente pero está relacionada con las políticas de los países ricos que desestabilizan a los países del Sur o con los pactos migratorios entre las elites del Sur y las del Norte. Para mí, luchar aquí es también luchar indirectamente contra lo que ocurre en nuestros países del Sur. Nuestra lucha no se limita a los confines del territorio en el que nos encontramos.

Este internacionalismo del que hablo no es teórico: se vive en el día a día. No se queda en grandes asambleas, grandes encuentros, debates y negociaciones con políticos. También se expresa en la forma en que transmitimos nuestra historia y nuestras tradiciones, aunque estemos alejados de nuestras tierras. Mantener viva la memoria de nuestra cultura o culturas de origen, para mí, es otra expresión de la doble lucha que mencionaba.

AR. Es verdad que la Candidata Sin Papeles encuentra su razón de ser en un momento muy coyuntural de elecciones municipales, con una campaña de la derecha muy agresiva contra la inmigración. Pero enseguida buscamos ampliar la visión, instadas también por esta vivencia internacionalista de las mujeres sin papeles de la que habla Henriette.

Por un lado, trabajamos sobre la memoria de las luchas desde el punto de vista de las mujeres migrantes, para no quedarnos paralizadas por la injusticia administrativa en la que se ven sumergidas y romper también con las representaciones que las muestran como una masa indefinida. En un momento en el que el futuro es muy incierto, la memoria nos da una nueva visión.

Por otro lado, nos preguntamos qué “nosotras” podemos construir para avanzar en la lucha a escala europea. Lanzamos la Alianza de las F.O.R.T.E.S., que, además de ser un adjetivo que nos define, es un acrónimo: F de feministas, O de organizadas, R de rebeldes, T de transfronterizas, E de exiliadas y S de sororas. La idea es inspirarnos y darnos fuerza entre experiencias situadas de diferentes territorios y desplegar herramientas en común que nos permitan constatar que vivimos las mismas opresiones y políticas del miedo, ya sea en Bélgica, España, Francia o Italia. Necesitamos una voz fuerte contra las políticas de derecha, que están muy bien organizadas a nivel internacional.

Gracias por la entrevista: para nosotros también es muy importante seguir sintiendo que hay vínculos de interés mutuo, que podemos fortalecernos a través de las fronteras. Reflexionar juntas es ya un modo de darse la mano en un momento muy difícil.

 

Dos años después del lanzamiento de la campaña de la Candidata Sin Papeles en Bruselas, la primera Candidata Sin Papeles de Europa recorrió las calles de Bruselas, Madrid y Nápoles con motivo del Día Internacional de las Personas Migrantes. Descarga aquí su programa electoral.

 

 

Traducción y edición con el apoyo de RLS -Madrid